Unos ojos penetrantes y curiosos me miran desde el otro lado del aula. No me observan , me miran . Me gustaría saber por qué. Puede que estén mirando algo que está detrás. Me gustaría poder inspeccionarlos mejor, pero no puedo aguantar. Tomo confianza e intento buscar algo de inseguridad en su mirada. Me gustaría darle seguridad a la mía.
Los miro. Los miro y consigo no desviarme, pero de repente me encuentro con su sonrisa y veo cómo cae cuando se encuentra con mis ojos.
Mi sonrisa también cae, humillada. No me estaba mirando a mí.
Lucila Ortigoza