lunes, 3 de diciembre de 2012

Una lluvia anterior


El día amaneció destruido, como si el barrio no diera más de tantas personas y tanto estrés y hubiera explotado. Caminar por allí era como un juego, o por lo menos, como un laberinto surrealista. A pesar de todo, había hojas por todos lados, y el cemento se veía un poco más verde. Pero todos sabían que eso era lo de menos, incluso yo.
Se contaban muchas historias. Se había caído un tronco sobre un auto en la parte del conductor. También se había caído el techo de una estación de servicio, incluso dicen que casi se derrumba un edificio. Muchas cosas se cayeron.
Cuando una persona que camina con seguridad en la calle tropieza y se cae se vuelve el ejemplo de que en realidad no se puede estar seguro de nada. En un segundo estabas caminando tranquilo y en el otro estás en el suelo, con un tobillo roto y de golpe se te cambiaron todos los planes.
Cuando lo que se cae es todo lo que hay a tu alrededor, se vuelve la aplicación de ese ejemplo.  

Grillito Espacial

¡Qué fuertes eran sus manos!


En los sueños nunca vuelo: floto. No hay nada más hermoso que flotar como se flota en los sueños, uno se siente realmente capaz de hacer lo que sea. Investigar los escenarios oníricos de esta forma es mucho más interesante.
Una vez estaba flotando por una calle oscura, con las veredas mojadas por una lluvia anterior. Esa vereda se veía tan maciza, tan real, y la noche era tan cerrada, que no podía menos que significar un mal augurio. Pero yo no me había dado cuenta, porque estaba flotando.
Entonces, alguien me agarra del brazo con una firmeza corpórea, me aprieta con una seguridad inquebrantable y yo siento que nunca voy a poder escapar de esa persona anónima que tan fervientemente me necesita.
Ese simple gesto bastó para que mi sueño se volviera pesadilla.

Grillito Espacial