El día amaneció destruido, como si el barrio no diera más de
tantas personas y tanto estrés y hubiera explotado. Caminar por allí era como
un juego, o por lo menos, como un laberinto surrealista. A pesar de todo, había
hojas por todos lados, y el cemento se veía un poco más verde. Pero todos
sabían que eso era lo de menos, incluso yo.
Se contaban muchas historias. Se había caído un tronco sobre
un auto en la parte del conductor. También se había caído el techo de una
estación de servicio, incluso dicen que casi se derrumba un edificio. Muchas
cosas se cayeron.
Cuando una persona que camina con seguridad en la calle
tropieza y se cae se vuelve el ejemplo de que en realidad no se puede estar
seguro de nada. En un segundo estabas caminando tranquilo y en el otro estás en
el suelo, con un tobillo roto y de golpe se te cambiaron todos los planes.
Cuando lo que se cae es todo lo que hay a tu alrededor, se
vuelve la aplicación de ese ejemplo.
Grillito Espacial
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